viernes, 26 de marzo de 2010

1

Hace unas horas aluciné
con un olor feo
ahora alucino
que se.
El meteorito salta de parada en parada
cada vez más absurda
más infantil
la de los sentidos hoy locos
la de los recuerdos dispersos
la de los sentimientos apagados
o enojados.

Una mancha roja termina por quedarse con el premio
“del que más tiempo robe”
y el asustado intruso se esconde
detrás de una pared,
con su máscara
exigiendo piedad
cazando moscas y zancudos
atrapando uno y soltando
al resto
vistiéndose de fuego
dejando a su paso
destrucciones aleatorias o
recientes o absurdas
Reclamando por su corona
-el parásito-.

Y me ve sofocarme entre
Las piedras y el fuego
me ve dispersarme como humo
como inconsciencia ya prolongada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario